El curioso caso del Virtus Entella, el club profesional de fútbol italiano que no tiene una liga para jugar

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Uno de los equipos italianos está atravesando un proceso demasiado frustrante tanto para los jugadores, entrenadores, directivas y aficionados. El Virtus Entella ha estado en periodo de suspenso, toda esta problemática se ha generado debido a que el equipo no sabe en qué categoría debería jugar, ya sea en la tercera división o en la segunda.

El equipo parece estar quedándose atrás, los demás equipos están avanzando en sus respectivos campeonatos; El Virtus debería estar jugando en tercera división luego de haber descendido de la serie B en pasado año, sin embargo, tres equipos de la respectiva categoría de plata del calcio fueron declarados en bancarrota (Cesena, Bari y Avellino), lo que abrió la posibilidad de que el Virtus Entella y otros clubes tomarán los lugares vacíos que dejaron.

Aunque la serie B comenzó la temporada con 19 clubes y todo parecía solucionado, la realidad fue otra; El virtus jugó en la fecha inaugural de la serie C, saliendo victoriosos por un 3-1, debido a esto surgió la gran oportunidad de ascender de categoría a origen de una decisión tomada por el CONI (Comité Olímpico Nacional Italiano).

La CONI indicaba la reducción de puntos que sufrió el Cesena debido a la situación financiera que atravesaba, y que por este motivo era justo que el Virtus quedaría un puesto arriba de la clasificación y por consiguiente no hubiera tenido que jugar el Play-Off que lo llevo a descender. La Federación Italiana de Fútbol decidió intervenir en esta decisión puesto que el CONI no tenía la autoridad suficiente para tomar esas decisiones.

EL equipo sigue esperando el veredicto, pero está incrementando su estrés y su paciencia; los referentes y jugadores del equipo han realizado muchos comentarios, dentro de ellos los siguientes: “Los futbolistas tienen una familia que cuidar y la mayoría no tienen grandes cantidades de dinero o ahorros en los que apoyarse”, “Los jugadores con familia están estresados porque no saben si van a tener que cambiar de equipo. O si se tienen que quedar con menos salario”, “Vamos a tener que jugar los sábados y miércoles durante tres meses, lo que será una gran desventaja para nosotros física y mentalmente. Nos va a agotar”; “Tratamos de concentrarnos y mantener la intensidad en el entrenamiento y no desalentarnos, pero es difícil”; “Es agotador para todos: los jugadores, los entrenadores, los directores, el presidente y los aficionados”.

Fotos tomadas de internet.